TIENE QUE DOLER.

Perdimos algo sin darnos cuenta, ahora somos esclavos de su ausencia. Después de unas semanas, extrañamos una libertad que cuando tenemos no sabemos aprovechar.

Así que nos tiene que doler porque si no lo sentimos no podemos aprender.

Jugamos a que sabíamos cómo manejar el mundo, nos creímos sus dueños y lo hicimos atendernos; lo explotamos sin parar, le quitamos sin preguntar.

Nos acostumbramos a hacer daños hasta que fuimos nosotros los que nos quedamos sin poder respirar.

Los próximos meses habrá que esperar y solo de eso depende que se pueda recuperar.

Podemos pensar que esta es una tempestad, pero la verdad es que no sabremos lo que es la libertad hasta que al mundo sepamos cómo tratar.

Andrea

LE SOY FIEL.

Le soy fiel.

Me visita de vez en cuando, a veces con frecuencia como si yo le urgiera y a veces se tarda un rato, como si ni me conociera.

Le soy fiel porque siempre vuelve y me libera, me hace sacar cosas que si no me ponen como fiera.

Le soy fiel porque me usa para alcanzar a otros pero yo con eso no tengo problema, ya sabe que me gusta el dilema.

Le soy fiel porque cuando viene no tengo de otra más que dejar que me llene y como siempre hace conmigo lo que quiere, la dejo que ella, la inspiración, siempre me drene.

Andrea.

MIEDO DE NO CREER EN TI.

Tengo miedo de no creer en ti.

Tengo miedo de creer que puedo responder a mis preguntas sobre ti, tengo miedo de inventarme respuestas.

Tengo miedo de dudar, tengo miedo de plantearme la idea de qué tal vez pudieras no existir, tengo miedo de estar hablando sola.

Tengo miedo de haber estado tanto tiempo hablando sola.

Tengo miedo de que nunca haya sido una decisión creer en ti, tengo miedo de que siempre haya sido una imposición creer en ti.

Tengo miedo de admitir que te cuestiono, tengo miedo de ofenderte con mi duda si es que me escuchas.

Tengo miedo de tener miedo, pero me da más miedo no cuestionarme y creer en ti solo por comportarme.

Estoy segura de que hoy creo en ti, creo que mañana también, eso ya me tocará ver, pero espero que sea porque sola quise creer y sin miedo te quise tener.

Andrea. 

NO CONMIGO.

Siempre te voy a querer, por la persona que fuiste en el momento en el que estuviste.

Por lo que me hiciste aprender gracias a lo mucho que no me diste.

Hoy me hablas y no te siento igual, ya eres alguien más.

Y te quiero, pero no te veo conmigo, te deseo lo mejor pero no te lo deseo conmigo, hoy ya solo te veo como a un amigo.

Siempre te voy a querer, pero nunca más conmigo.

Andrea.

UN FEBRERO VEINTIUNO.

Da risa cómo la vida se ríe de ti mientras tu haces lo que puedes con lo que tienes.

Se ríe del subconsciente que le dicta al pensamiento las ideas que prometen predecir tu futuro.

Y se ríe de ti mientras ve como te sorprende con todo lo contrario, aunque siempre parece que te escucha y al final lo que te da es justo lo que venías necesitando.

Aveces amiga y otras juega de enemiga, pero siempre trabaja contigo para enseñarte a reírte de cómo ella misma, la vida, se ríe de ti.

Andrea.

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NO ES PARA TANTO.

Sigamos diciendo que no es para tanto, sigamos pensando que es capricho y exageración, sigamos reprimiendo movimientos que intentan concientizar, sigamos buscando justificaciones que señalen estas tragedias como acusaciones radicales.

Sigamos escogiendo presidentes que no sepan ni siquiera contestar adecuadamente ante la prensa, presidentes sin tacto ni empatía, sigamos callándonos cuando alguien cuestiona nuestras creencias o convicciones, sigamos sin investigar, sigamos ignorando las imágenes y las historias porque “están muy fuertes”, sigamos sin escuchar, sigamos pensando que la solución está en no salir de noche, cargar pistola para defendernos o simplemente llevar el vestido un poco más largo.

Sigamos, mientras vemos como también siguen llegando noticias de niñas traumatizadas y mujeres descuartizadas. Esto no es una guerra de sexos o una lucha por simple acreditación, esto es un problema que cree tener el poder de tomar nuestras vidas después de degradarlas.

Pero sigamos, sigamos viendo como se alarga la cuenta y esperemos que nadie se sienta con el derecho de agregar nuestro nombre a esa lista, pero si sí, no hay que preocuparnos porque todos dicen que no es para tanto.

Andrea.

DELITO POLÉMICO.

Es un delito polémico que representa vulnerabilidad, uno que el gobierno quiere derogar por pura “lógica elemental”. Hay palabras para definirlo y requisitos de tipo penal para cumplirlo, un feminicidio es algo más que un homicidio.

Feminicida, según el 325 del Penal Federal, es quien mata a una mujer por razones de género.

Es un delito polémico porque hay una sociedad desinformada que no reconoce que la normalización de los diferentes tipos de violencia la han ido deshumanizando. Nos hemos vuelto indiferentes a las alarmas y hemos dejado de escuchar; las mujeres han dejado de pedir ayuda, y entre ellas se han dejado de apoyar para empezarse a juzgar. Tristemente nacer mujeres no las hace ser feministas y hay muchas mujeres que han decidido ser machistas.

Hay una sociedad que desacredita el problema del machismo e ignora la existencia de los crímenes de odio, una que suaviza acciones inhumanas haciéndolas pasar por conductas remotas sin sentido.

Porque “a mi me pegaron”, “a mi me violaron”, “a mi me asfixiaron” se ha vuelto algo que se supera en terapia pero no se denuncia gracias al insensato juicio de que si las mujeres son maltratadas algo han hecho para merecerlo.

Las palabras y opiniones que descalifican las aportaciones de una mujer por motivo de su sexo, permiten que los violentos y abusivos gocen de impunidad, abriendo la puerta a miles a seguir depreciando el valor de las mujeres, cuando a estas alturas, seguir callándonos es lo mismo que tratar de matarnos.

 

Una mujer.

TIEMPO EN FORMAS.

Deja de gastar tu tiempo en reprocharle a los demás lo que hacen con el suyo.

Deja de acusar a las personas de equivocarse en cómo prefieren hacer sus cosas; de malas o de buenas, con intención o sin intención.

Enfócate en lo tuyo y no en qué tanto esfuerzo le ponen los demás a sus días; son sus decisiones, son sus resultados.

Atiende a tus palabras y primero tú prédica con tu ejemplo, si coinciden que padre, son tu tipo; si no déjalos ser, sus razones tendrán.

Hay gente que pasa por la vida como si ésta les pasara más de una vez, no dejes que se te pase la vida tratando de darle significado a la de alguien más. Vive la tuya, disfruta tus formas de vivirla y respeta las formas de los demás.

Andrea. 

INCONDICIONALIDAD.

Cuando mi abuelo se dio cuenta de que se estaba haciendo viejo escribió una carta para su familia, en ella explicaba que con la vejez vienen episodios en los que falta memoria y sobra testarudez, nuestra paciencia es limitada y llega la necesidad de apoyo físico y atenciones que nos vuelven dependientes del cuidado y la disposición de alguien más.

Pidió paciencia y empatía, pidió que entendiéramos que era algo que no estaría en sus manos, pues el deterioro del cuerpo y la mente sigue un proceso que todavía no podemos controlar.

Cuando leí su carta lo admiré, vi a una persona pidiendo disculpas anticipadamente por acciones que pudiera llegar a cometer al encontrarse con las consecuencias de una situación que no dependía de él; pero además, vi a una persona que pedía ayuda antes de necesitarla.

Nos recordó que una vez que la situación se presenta y alguien que queremos atraviesa una etapa difícil, sus amigos y sus familiares podemos sentirnos abrumados y olvidarnos de lo más importante, el apoyo y la comprensión que esa persona se ha ganado.

Nos recordó lo que “en las buenas y en las malas” significa.

Nos recordó que vivimos equivocadamente en un mundo en el que si algo te incomoda o te pone en segundo lugar, ¡olvídalo!, ¡déjalo ir!.

Que injustos y que egoístas somos cuando nuestra incondicionalidad se pone difícil, cuando nos toca esforzarnos por quienes queremos y se nos complica demostrar que estamos.

Deberíamos de ceder más, dar más, querer más y esforzarnos más por las personas que nos necesitan; compartir con las que pasan por momentos fáciles y felices, pero también comprender y acompañar a quienes viven situaciones tristes o difíciles; pues es estar para alguien independientemente de la situación que atraviese. Eso es incondicionalidad.

Andrea.

DEJARTE SENTIR.

Todos tenemos formas diferentes de querer y de que nos quieran, por eso no podemos condicionar nuestras relaciones al cumplimiento de una lista determinada de requisitos. No existe un molde prefabricado para nuestras amistades o romances en el que podamos forzar candidatos a encajar, nos quedaríamos buscando por siempre el amor o la amistad perfecta, una con la que no creceríamos, no aprenderíamos y con la que seguramente nos aburriríamos.

Por eso yo decido querer a quien siento que quiero querer, a quien me hace sentir comodidad y confianza, a esa gente que se muestra como es y me hace sentir que quiero más para ellos. Los que me enseñan que pueden superar sin mesura lo que yo hubiera puesto en esa lista de requisitos que muchos pueden tener.

Y los quiero con ganas, porque sentir es lo importante, es la forma no física de nuestra relación, lo que sentimos por ellas y lo que sienten por nosotros, cómo los hacemos sentir y cómo nos hacen sentir.

Aprender a saber por quién sentir es un reto que si sale mal, te puede decepcionar un rato; pero si sale bien, te puede hacer brillar.

Dejarte sentir es un reto que vale la pena tomar.

 

Andrea.