December the 5th, 2022.

when im not being selective with my company i pay the high price of exposure. when im not being selective i put myself in uncomfortable situations that aren’t worth it.

when im not being selective, i unintentionally morph into a version of them. wrong influences, twisted intentions, careless actions, dark energies, mindless movements, empty hearts.

my curiosity about their psyche is only disappointing, my interest in looking for their goodness gets discouraged, my hypothesis fails and makes me feel naive.

i remember that i can’t ask for caringness from others if i don’t give it to myself, being selective with my relationships means being careful with who i choose to share myself with, who i hand the power to treat me right or hurt me. we should be looking for people that make us feel secure, loved, joyful and accompanied, nothing less.

Andrea.

09/10/22

Hay muchas cosas a las que no tiene sentido buscarles sentido. A mi me hace feliz entenderme y saber por qué hago lo que hago, pero al relacionarme con otras personas, me gusta trabajar en sentirme tranquila con que a veces no lo voy a entender todo.

Buscar comprender a otro es una cualidad preciosa, pero también necesito saber que lo que tiene sentido para otro puede ser absurdo para mi, y que cuando la diferencia choca con la dinámica, lo realmente absurdo es tratar de adaptarme a aquello que desde mi perspectiva considero absurdo.

El tiempo pasa y las cosas se mueven sin parar, lo que fluye conmigo crece en mi, lo que no se mueve hacia donde yo voy o deja de ser congruente conmigo, se va.

Cuesta sentir que pierdo algo en el camino, pero en realidad, al no cambiar mi rumbo, al no reprimir mi movimiento o detener mi crecimiento por aferrarme a entender el camino del otro, al no traicionarme por complacer a los demás, gano.

Sin perder el tiempo, me sigo acercando a eso que con certeza quiero ser y a ese lugar en donde quiero estar, y así, puedo tener la seguridad de que cuando llegue ahí, estaré rodeada solo de quien me impulsa y no de quien me detiene.

Andrea.

October the 5th, 2022.

Every time you choose to listen, I’ll remind you of the important things in your life and their meaning to you… your satisfactions, your accomplishments, your roller coaster rides and their teachings, your process, the people in your life that would go through heaven and hell to make you feel that you are safe, those who won’t let go of your hand, and the hands you’ll never let go, your soul group, your team.

The people who turn their heads with a sincere smile on their faces when you call them “love”. I’ll talk to you about the eyes and hearts of the tiny humans that you share life with and the way they look up to you, I’ll remind you of your purest wishes for them. I’ll help you remember of those who you have shared the most with, the ones that have seen all your versions and accept to gently love every part of your light and your shadow.
 
I’ll remind you of your favorite places, especially those specific spots where you have laughed the loudest, reflected the most and cried the hardest, I’ll make you remember the moments that have made you feel the most alive. I’ll be there for you, not because you can’t get rid of me, your own voice, but because you choose to listen to me every time that I speak to you, because you remember who you are every time you sit down and let me talk to yourself through your own writing.

Just don’t forget to sit and listen, I’ll remind you of the important things in your life and their meaning to you.

Faithfully,

Yourself.

16/08/22

El humilde sabe que no lo sabe todo, no pierde una oportunidad de aprender por la absurdidad de un ego sabelotodo. El humilde nunca deja de aprender, por eso las cualidades de humilde e inteligente trabajadas, resultan en una mente que nunca deja de crecer.

Andrea.

Matacandelas

Ten en cuenta que la chispa de una sola persona puede prender el mundo de cuarenta; que mientras tu crees que te encandila su brillo, a otros les abre camino.

Ten en mente que cuando apagas la luz de uno, se ensombrece el entorno de los suyos. Valora antes de opinar sobre vidas ajenas y afectar a quien las celebra mientras tu exageras.

Ten presente que tus críticas, quejas y suspiros sobre alguien, pueden para muchos resultar siendo dañinos, porque tal vez la luz que te molesta es un destello para sus amigos, útil, como cerillos en una noche sin luna y sin testigos.

Andrea.

Por convicción y no por compromiso.

Resaltan la tristeza y la impotencia cuando la inconsciencia colectiva se desviste frente a mi, poniendo en evidencia las imposiciones que los convencionalismos de mi sociedad exigen de mi con la bandera de la única verdad, verdad individual que, por costumbre, constantemente adopto como guía sin cuestionar, aunque más de una vez no se sienta bien, aunque más de una vez no tenga sentido para mi; es como si aún sabiendo que habiendo vivido diferente, sentido diferente mientras crecía, habiéndome expuesto a diferentes historias, personas y situaciones, debería de pensar, sentir y decidir igual que los demás.

Me considero rebelde, y muchas veces he sentido lo que es limitarme o intentar ser alguien que no soy para satisfacer rígidos estándares, lo único que he obtenido es una probada de aceptación falsa, una aceptación que satisface las expectativas de quien acepta y no necesariamente las necesidades de quien es “aceptado”.

Entiendo que un ambiente controlado parece más ameno y adecuado para la armonía comunitaria, entiendo que hay convencionalismos y costumbres, principios y valores, leyes, interpretaciones y normas que hacen que funcionemos juntos, solo espero siempre buscar el sentido personal que respalde el valor de mis prácticas, así como solo espero siempre revelarme frente a las que no van con lo que soy y con lo que desinteresadamente quiero ser. Solo espero siempre hacer las cosas por convicción y no por compromiso.

Andrea.

siempre se dice en el presente.

Siempre siempre se dice en el presente, lo aprendí porque cuando he dicho siempre no es que haya yo exagerado, es que lo dije en el presente del pasado, sabiendo que el futuro de hoy ni el de mañana lo tengo preparado.

No quiero decir que mi siempre sea intermitente, yo garantizo un siempre decisivo e imponente cuando al decirlo lo percibo como abrazar el total momento, real y consciente; tal vez dudaría de un siempre futurista o trascendente porque siempre siempre se dice en el presente.

Por lo mismo, no puedo decir que siempre pensaré igual, quién sabe, tal vez mañana se pueda prometer la eternidad.

Si es seguro que mi siempre habla de todo el tiempo en todos los planes que tengo ahora, pero también de que no me da miedo ver qué es lo que mañana aflora; por eso sería sabio decir siempre a diario, en vez de usar el siempre que desde ayer se ha ido obsoletizando.

Si hablo de siempre no quiero referirme a próximos días que aún están ausentes, quiero dirigirme a la constante y completa existencia de los momentos presentes.

En este presente, el siempre antes mencionado se vuelve lejano, hay mucho siempre para lo que hoy está presente, eso que yo tomo y me toma de la mano, las personas que hoy amo, estén o no a mi lado. Tengo siempres que siguen vigentes desde que llegué a este plano, también hay algunos siempres que hoy ya han caducado.

Y es que pienso que a eso vinimos, a entregarnos al siempre presente hoy y tratar de no apegarnos, al único ahora, al único siempre, al hoy tan volátil y cambiante, como nosotros, que somos tan humanos.

Andrea.

Para mi amiga la que más extraño.

Como me haces falta en mi vida diaria, en todos los sucesos de mi vida, cotidianos o trascendentes, siempre quiero tu opinión, tu consejo, tu abrazo, tu compañía, siempre me he sentido comprendida por ti; se que de verdad me quieres.

Extraño nuestras ganas de escuchar cada detalle de las miles de historias, sin omisiones, de los hechos y las emociones que ellos despertaban, la presencia entera de escuchar con empatía y la libertad de expresarlo con nulo miedo al juicio. Me acostumbré a tenerte cerca.

Me consta que desinteresadamente quieres lo mejor para mi y eso es dificil de encontrar, me duele que estemos separadas en este momento de nuestras vidas porque nunca quiero dejar de conocerte o acompañarte, ser para ti lo que tu eres para mi.

Gracias porque cuando te tenia cerca aligeraste lo que parecía difícil, aunque era fácil. Hoy que estas lejos y a veces las cosas parecen difíciles, te escribo para recordarte lo que significas para mi y lo mucho que aportas a mi vida sin siquiera hacer contacto.

Siempre te extraño, pero también, siempre te siento presente.

Andrea.

Entiendo que la necesidad de ser entendido es puro control.

¡Entiéndeme!, para que veas cómo yo veo las cosas. ¡Entiéndeme!, para que lo asimiles desde mi perspectiva. ¡Entiéndeme! para que veas cómo yo no tengo ninguna culpa. ¡Entiéndeme! para que sepas cómo deberías de actuar según mi punto de vista. ¡Entiéndeme! para que entiendas las cosas como yo quiero que las entiendas.

Entiendo que siempre es un placer sentirse entendido sin el desgaste que implica tener que dar explicaciones, es algo que naturalmente se siente bien; pero es importante aceptar que no siempre nos van a entender y, por respeto, no deberíamos de tratar de convencer.

Entiendo que no necesito entender a nadie para ser amable con él.

Entiendo que estar en paz con que no siempre seremos entendidos y no siempre entenderemos, nos hace más incondicionales, nos hace construir relaciones mucho más funcionales.

Andrea.

Salvajes y valientes.

Me gusta creer que venimos al mundo sabiéndolo todo, que aprendimos mucho del lugar del que venimos y que mientras más chicos somos más maestría tenemos.

Siendo bebés sabemos qué necesitamos y al ser niños no dudamos de nosotros, al avanzar en la vida las cosas cambian.

Vamos conociendo la “realidad” del mundo al que llegamos, vamos observando en otros una percepción rígida e incuestionable sobre el bien y el mal, la diferencia entre lo correcto y lo incorrecto. Aprendemos a juzgar.

Es difícil no hacerlo, algunos dirían que imposible; nuestra curiosidad y, debo decir… nuestro miedo, nos impulsa a buscar reseñas y a querer saber las consecuencias que otros tuvieron al hacer o dejar de hacer. Queremos controlarlo todo aplicando ese criterio que aprendimos.

Creo que la realidad sobre lo bueno y lo malo esta en la propia experiencia y el sentimiento que nace de ella en nosotros. Creo esto porque he comprobado que cuando no tenemos ni idea de qué esperar, cuando llegamos a un lugar o hacemos algo sin expectativas o prejuicios, es cuando más nos sorprendemos y nos conocemos.

Así llegan los niños indomesticados a todos lados, no saben ni a donde van ni qué van a hacer, se dejan ser en donde los pongan. Se guían por sus ganas y no por la inútil predisposición que llega con el pensamiento de “¿que obtengo de esto? ¿es bueno o es malo?”.

Pienso que no hay mayor sabiduría que aprender como niños salvajes y valientes… decidiendo por experiencia y no por miedo, reglamento o imposición.

Andrea.